Mujer sentada en una silla en un campo abierto durante el atardecer, con la mano en la frente, en una fotografía en blanco y negro.
Hombre sentado en una silla blanca, con tatuajes en ambos brazos, en un campo de hierba, mirando hacia la cámara con expresión pensativa.

Somos María y Claudio.

Llevamos años fotografiando bodas y hay algo que tenemos claro: cuando estáis tranquilos, todo funciona mejor.

Por eso trabajamos de forma natural, sin forzar ni dirigir demasiado. Preferimos observar, estar cerca y dejar que las cosas pasen.

No estamos solo para hacer fotos.
Estamos para acompañaros, para que os sintáis cómodos y para que podáis vivir el día sin estar pendientes de la cámara.

Sabemos que no sois modelos (ni hace falta).
Nuestro trabajo es que podáis ser vosotros mismos y que todo fluya.

Trabajamos con parejas que quieren vivir su boda y disfrutarla de verdad.

Si os sentís identificados, ¡estaremos encantados de conoceros!